Bosque Nativo

Los grandes incendios forestales que ocurrieron en la región de Aysén a comienzos de la colonización, causaron grandes efectos negativos en los paisajes de la Patagonia, así como también en su geografía, produciendo erosión y embancamiento de causes hidrográficos. Hoy las huellas de ese desastre, se ven reflejado en sectores de uso ganadero con grandes extensiones de praderas y restos de árboles muertos.

En el sector más alto del Campamento Base Geosur, podemos encontrar bosque nativos que se salvaron de fuego, entre los que destacan arboles como Notro (Embothrium coccineum), Lengas (Nothofagus pumilio), Ñirres (Nothofagus antarctica) y Coigües (Nothofagus dombeyi), también arbustos como la Caña o Coligue (Chusquea culeou), variedades de Calafates (Berberis buxifolia) y Chauras (Gautheria phillyreifolia). Estos bosques caducifolios y templados andinos siempre verde predominan en la precordillera, siendo en la Reserva Nacional Cerro Castillo en donde se encuentran más protegidos de la intervención del hombre después de los incendios forestales, protegiendo los cerros de la erosión y el clima adverso. Estamos muy agradecidos y de contar con estos árboles centenarios en nuestro terreno, como con variedades de Coigüe, que pueden llegar a vivir hasta 600 años y las Lengas 350 años. Probablemente fue por el efecto del viento en ese momento o clima adverso, que no permitió que el fuego alcance hasta estos bosques, por lo que tenemos una vez más la oportunidad de protegerlos y aprender más de estos preciosos recursos, manteniendo políticas estrictas sobre el uso responsable de fuego, los desechos de cigarros, los lugares y la gestión de fogatas.