La Fogata Patagón

Desde los tiempos de la colonización de Aysén, la manera más rápida y fácil para trabajar en el campo fue ayudándose entre vecinos, ya sea para hacer una marcación, esquila, señaladas o cualquier actividad típica del campo. Al finalizar de manera exitosa, siempre se celebraba con un asado al palo, que contemplaba preparar uno o más corderos, según la cantidad de personas invitadas. Los invitados y sus familias formaban verdaderas fiestas de campo, donde tampoco podía faltar el vino en bota, el acordeón y la guitarra. Recuerdo que en el campo mi padre mantenía, y lo sigue haciendo hasta el día de hoy, un rebaño de ovejas al que se denomina con el termino campesino de “consumo”, parte fundamental en la dieta gastronómica local. Este “consumo” debía alcanzar para toda la temporada (diciembre-octubre). Con la llegada de la primavera, también llegan los primeros corderos. Cuando ya alcanzan los 11 kilos, todos quieren la oportunidad de disfrutar de un delicioso cordero al palo. Ni hablar de los meses de diciembre y enero, en donde la demanda aumenta un 300% con las fiestas de navidad y año nuevo, ya que es tradición agasajarse en familia y amigos. Para mantener estas tradiciones, nuestro Campamento Base cuenta con una zona de fogatas para hacer asados al palo, reuniones, tocata de tambores y otros instrumentos musicales, observación a través de un telescopio astronómico de las estrellas y la luna. Esta área esta bien protegida desde los vientos de la Patagonia y cercana a fuentes de agua, por lo tanto, ofrece un lugar seguro y responsable donde podemos disfrutar en la naturaleza.